Características

Ecosistema del matorral xerófilo

Antes de definir las características del ecosistema que protege la REPSA es importante conocer las características de los ecosistemas, esto nos ayudará a tener una visión integral para su manejo.

 

Los ecosistemas son sistemas complejos* 

Los ecosistemas son más que la suma de sus partes, por ello la unidad mínima de estudio y manejo es el ecosistema. No tienen límites fijos, ya que son sistemas abiertos al flujo de materia, energía e información; la definición de los límites se hace en función de los objetivos del estudio y del manejo, y debido a que el sistema complejo delimitado es un recorte de la realidad, es necesario considerar las condiciones de contorno que influyen en su funcionamiento así como el papel que éstas juegan en el intercambio de materia, energía e información. 

Los ecosistemas están formados por subsistemas que interactúan entre sí, de estas interacciones emergen propiedades nuevas que influyen en el funcionamiento del todo, presentando retroalimentación a micro-meso-macro escala, por ello se dice que los subsistemas son interdependientes y se interdefinen constantemente haciendo al todo un ente muy dinámico.

Hondonada con encinos nativos en la REPSA. Los encinos son ingenieros del ecosistema ya que con la gran cantidad de hojarasca que depositan en la superficie promueven la formación de suelo más rápido que en las áreas desprovistas de árboles

Los ecosistemas se producen a sí mismos, son autoorganizables, adaptables y pueden evolucionar por múltiples caminos. Sus respuestas no son lineales, es decir, los efectos no son proporcionales a los estímulos, lo cual implica que exista una gran incertidumbre en ellos. Sus procesos son irreversibles y presentan procesos de retroalimentación que regulan su funcionamiento. En ellos reducir la escala no reduce la complejidad. 

La formas de la roca volcánica se comporta como fractales. A escala humana dentro del territorio de la REPSA se pueden diferencias siete microambientes. A su vez, a escala de un insecto una sola roca puede proveer esta variabilidad ambiental

Los ecosistemas son producto de un proceso histórico, el conjunto de seres vivos que los componen depende de la distribución geográfica natural de las especies, así como de su adaptación a los cambios ambientales del lugar y actualmente de la injerencia del hombre en su distribución actual.

Pintura que muestra el paisaje nativo del Valle de México (Valle de México visto desde Villa de Guadalupe, José María Velasco) 

Son sensibles a las condiciones iniciales, es decir la respuesta a un estímulo depende del punto inicial donde se aplique el estímulo, el cual depende no sólo de las circunstancias actuales, sino también de cómo se ha llegado a dichas circunstancias.

Presentan controles descentralizados, lo cual propicia que ningún subsistema sea más importante que los otros. Asimismo, la información que se puede obtener de cada subsistema así como de sus interacciones es acotada, un subsistema o una interacción no puede contener toda la información del sistema, por ello no se pueden tomar decisiones adecuadas cuando sólo se considera la información de uno o pocos subsistemas o interacciones. 

A todo esto hay que agregar el hecho de que los humanos formamos parte de los ecosistemas, y de la naturaleza en sí, y por ello debemos estar integrados y considerados en su estudio y manejo. El término que enfatiza este concepto es el de socioecosistema, el cual considera que las percepciones humanas también modifican y son modificadas por los demás elementos del entorno, lo que implica que el manejo deba considerar la manera en cómo las personas ven, valoran, y se comportan con el entorno.

Por todas estas características los socioecosistemas no pueden verse desde enfoques reduccionistas y requieren de un manejo integral, lo cual implica tener cambios en los marcos conceptuales, los métodos de investigación y los criterios de verdad y calidad a los que estamos acostumbrados. 

Considerar a la REPSA como un socioecosistema nos ayuda a proponer un manejo más sabio y sostenible de la misma. 

•   El matorral xerófilo de palo loco

          •   Microambientes

          •   Estacionalidad

•   Biodiversidad nativa

•   Ficha descriptiva REPSA

 

*Morin, 1994; Clayton y Radcliffe, 1996; Berkes y Folke, 1998; Levin, 1998; Gallopín et al., 2001; García, 2006; Allen y Holling, 2008.

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