Estacionalidad

De junio a octubre la Reserva se pinta de verde y de muchos colores más. Es en estos meses cuando cae el 80% de la precipitación anual y la humedad ambiental aumenta, proveyendo de condiciones propicias para que la vida renazca en los diferentes microambientes. 

 

Distribución de la precipitación total anual (en barras) y la temperatura promedio anual (línea) a lo largo de 40 años en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel. Datos obtenidos de la estación meteorológica de Ciudad Universitaria (Gómez-Mendoza y Sánchez tomado de Castillo-Argüero et al., 2007).

La vida que estuvo aguantando la sequía renace y se dedica a procesar la energía proveniente del sol, acumular nutrientes y agua para poder crecer, reproducirse y dejar descendencia que continúe con el legado de la vida.

La REPSA en época lluviosa

Todo se reactiva, los hongos aprovechan al máximo la humedad para alimentarse de la descomposición de la materia, la cual abunda en esta época, y con estos nutrientes formar sus cuerpos reproductivos y los líquenes aprovechan para crecer un poco más. 

El 100% de las especies de plantas se hace evidente y el Pedregal se llena de colores. Existen en la Reserva 321 especies que producen flor, unas más grandes que otras, unas más llamativas que otras pero todas cumplen con la función de atraer a polinizadores para poder fecundar y fecundarse y continuar con el ciclo vital.

Los animales no se hacen esperar ante la abundancia de recursos que aflora en el Pedregal. Muchos invertebrados, el año anterior, dejaron sus huevos dentro de los tallos de las plantas o en el escaso suelo para que los nuevos individuos puedan nacer una vez comenzada la lluvia. Los caracoles despiertan de su dormancia, los chapulines salen del suelo donde sus padres enterraron los huevos, y la vida toma un respiro una vez más. 

Los anfibios despiertan de su letargo y salen en busca de alimento y de pareja para reproducirse. Aunque los reptiles, aves y mamíferos están activos todo el año, es en esta época cuando, al haber más recursos de manera natural, aumentan su actividad. 

El resto del año, de noviembre a mayo, la Reserva aparenta estar ausente de vida. Al no haber agua, los seres vivos se repliegan para poder aprovechar al máximo líquido que lograron almacenar. Muchas especies entran en dormancia, suspendiendo temporalmente el crecimiento, el desarrollo o la actividad física, esto les permite reducir al máximo el consumo de nutrientes y de agua lo cual les ayuda a tolerar los siete meses de sequía que se avecinan.

La REPSA en época seca

Durante la época seca sólo el 16% de las especies de plantas nativas están visibles (fanerofitas), el resto están en forma de semillas (terófitas) o en forma de bulbos, rizomas o tubérculos (criptofitas), de otras sólo persiste, al ras del suelo, una pequeña parte de sus tejidos (criptofitas y hemicriptofitas).

Tríptico “Conoce los paisajes de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel” 

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