Código de ética

En la naturaleza todo está conectado, somos interdependientes, interdefinibles, sólo necesitamos hacernos conscientes de ello. Conservar los espacios naturales y respetar el hábitat de otras formas de vida son maneras de reestablecer la conciencia de nuestro vínculo con la naturaleza y de respetar las diversas maneras en las que la vida se expresa.  

La conservación del espacio natural que alberga la REPSA, patrimonio natural universitario, depende de sumar y potenciar los esfuerzos, respetando y conociendo las características del ecosistema natural así como previniendo y reduciendo los riesgos que pudieran impedir su permanencia; si a pesar de las acciones de prevención realizadas ocurriera algún daño sobre las áreas de Reserva entonces será necesario ejecutar acciones de mitigación que reduzcan el impacto negativo al ecosistema buscando generar un proceso sostenible que coadyuve a ser congruentes con el compromiso que la Universidad se estableció en 1983 (1er Acuerdo 1983).


Código de ética de las acciones realizadas en el Pedregal

1.   Respetar el ecosistema nativo.

2.   Conocer la historia y las características del ecosistema nativo.

3.   Tener una visión sistémica e integral. El todo es más que la suma de sus partes.

4.   Buscar su bienestar y trascendencia al reducir la presión que hacemos sobre el ecosistema nativo.

5.   Buscar la sostenibilidad del programa o proyecto: que el sistema se pueda mantener por sí mismo, es decir que no dependa de importar o exportar insumos (materia o energía).

6.   Integrar al Pedregal en las funciones sustantivas de la UNAM, haciendo investigación, docencia y la difusión de la cultura, así como las actividades administrativas y de mantenimiento con base en una ética ambiental, viendo en el Pedregal una herramienta educativa (ecoalfabetización).

 

El presente código de ética se fortalece con el seguimiento de los lineamientos para el desarrollo de actividades dentro de la REPSA.

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