Riesgos para la fauna nativa

A pesar de estar embebida en una de las urbes más grandes del mundo, la REPSA alberga al menos, 180 especies de vertebrados nativos de la cuenca de México. Los animales nativos de la Reserva Ecológica, para poder sobrevivir, necesitan lidiar día a día con la pérdida y fragmentación de su hábitat, la competencia y desplazamiento por la fauna exótica, así como con el cambio de hábitos para poderse adaptar a las modificaciones de su entorno natural.

Históricamente se tienen registradas 33 especies de mamíferos silvestres para la REPSA (Hortelano-Moncada et al, 2009a); en los últimos diez años se han reportado cinco especies de mamíferos medianos incluyendo: los cacomixtles, los tlacuaches, el zorrillo moteado, el conejo y la zorra gris (Castellanos-Morales, 2006; García-Peña, 2007; Granados-Pérez, 2007; Hortelano-Moncada et al., 2009a,b). La especie más abundante es el tlacuache, seguida por los cacomixtles, el conejo, el zorrillo y el ardillón, como parte de la fauna local, aunque también se registra una abundancia importante del perro y el gato como fauna introducida (Ramos-Rendón, 2010).

Los mamíferos nativos de la reservas pequeñas, fragmentadas y aisladas son vulnerables debido a que las poblaciones son exiguas y existe una baja variabilidad genética, por ello las consecuencias de introducir especies exóticas se están convirtiendo en una importante amenaza para la vida silvestre. 

Desde el año 2007 no se tiene evidencia robusta o al menos un avistamiento de algún ejemplar de zorra gris o sus rastros, lo que implicaría que posiblemente se perdió esta especie dentro de la REPSA, sin conocer la causa (Hortelano-Moncada et al, 2009a)

A pesar de la endogamia y de las barreras ecológicas, las especies de carnívoros como la zorra gris y el cacomixtle, tienen potencial de crecimiento demográfico y sus poblaciones pueden recuperarse rápidamente gracias a que su reproductividad es alta, lo cual da una esperanza para estos animales que están en la cúspide de la red alimentaria, y cuya existencia nos habla de que el ecosistema, en general, se encuentra en buenas condiciones.

SI TE INTERESA PROTEGER LA FAUNA NATIVA, NO LA ALIMENTES

Es importante mencionar que cualquier vertebrado de vida silvestre que no es autosuficiente está condenado a no sobrevivir; por ello el alimentar a la fauna nativa es contraproducente para su supervivencia.

 

49.jpg