Riesgos para la fauna nativa - Fragmentación

 

Fragmentación: vialidad y rejas

El motivo primordial por el cual se fragmentan los ecosistemas es la construcción de servicios pertenecientes a las vías públicas, trayendo consigo otros impactos ecológicos como: la alteración del ciclo hidrológico, la modificación de microclimas, la acumulación en las plantas de material particulado de la combustión, la producción de ruido, la contaminación de agua y suelo y la disminución de las poblaciones de fauna nativa, ya sea por atropellamiento o porque los animales huyen al ruido y al estrés que éste les causa (Arroyave et al, 2006; Goosem, 2002; Nigro y Lodeiro-Ocampo, 2009; Primack et al, 2009).

Hoy en día la REPSA está compuesta por 16 fragmentos de área natural separados por el circuito universitario y la avenida de los Insurgentes. Ciudad Universitaria está fragmentada por más de 50 km de vialidad (aproximadamente 54 ha de superficie*), en la que circulan, aproximadamente 70 mil automóviles diarios.

A pesar de que el 30% del campus universitario es Reserva Ecológica, los animales no distinguen donde comienza y donde termina ésta, y se movilizan en el 100% de CU para poder satisfacer sus necesidades, que van desde alimentarse hasta poder encontrar una pareja.

Durante el año 2012 una tercera parte de los animales atendidos fueron atropellados: 19 tlacuaches, un ardillón y un zorrillo, de los cuales el 72% murió. Los tlacuaches son los más atropellados debido a sus hábitos nómadas y oportunistas ya que buscan y visitan constantemente los basureros.

Los sitios donde se han registrado atropellamientos (regularmente de noche) coinciden con lugares donde la vialidad es recta y los conductores aumentan la velocidad a pesar de no poder ir a más de 40 km/hr dentro de CU. Si dicha velocidad fuera respetada, según varios autores, se podría eludir perfectamente a animales de locomoción lenta y evitar los atropellamientos.

La colocación arbitraria de cercas, bardas y rejas, prohíbe el tránsito natural de los animales, haciéndolos más vulnerables al tratar de encontrar un paso. Esto último podría ser mitigado, al menos en parte, con la colocación estratégica de pasos de fauna a través de las cercas. Hoy en día existen al menos 53 ductos y hoyos en las bardas que funcionan como pasos de fauna, pero es necesario replantear su ubicación adecuada, además de considerar la reapertura de algunos que por diversos motivos se han cerrado. A principios de 2012 se colocaron siete pares de señales que informan sobre el paso de fauna nativa y convocan a reducir la velocidad.

 

NO MÁS DE 40 km/hr EN EL CIRCUITO UNIVERSITARIO
BAJÉMOSLE LA VELOCIDAD A LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD

 

 

*Datos de obtención propia a partir del plano de CU de la DGOC.

 

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