Plan de trabajo de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel 2013-2017

Dr. Luis Zambrano
Secretario Ejecutivo

 

La Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel es única en muchos aspectos: biológicos ecológicos, sociales, culturales y de paisaje. Además, se encuentra dentro de la Universidad que genera mayor cantidad de conocimiento científico en el país. Esto proporciona una ventaja única para su manejo, puesto que el conocimiento es necesario para promover actividades de conservación y restauración. Por esto, una de las principales metas de este plan de trabajo contempla a la REPSA como una entidad generadora de conocimiento para el manejo de ecosistemas urbanos, involucrando de manera activa a universitarios y capitalinos. 

El manejo de la Reserva, así como la generación del conocimiento son procesos en constante cambio. Una acción de manejo, que en su momento podría haberse considerado “buena para la conservación”, puede tener efectos negativos a la luz de nueva información científica. Por ello, el plan de trabajo de la REPSA debe contar con un enfoque de “manejo adaptativo”, en el cual se evalúe continuamente la eficacia de las acciones de conservación aplicadas. A partir de una valoración constante, se podrán mantener o modificar las acciones para construir mejores formas de conservación y restauración. 

Consientes de que muchas de las acciones de conservación en la REPSA no pueden esperar hasta que el conocimiento esté consolidado, se buscará realizar investigación paralelamente a las acciones de conservación y restauración. Para ello se contará con información dinámica sobre las acciones realizadas a la par del desarrollo de información académica sólida. Asimismo, al ser un laboratorio vivo, las instalaciones de la REPSA permitirán realizar avances teóricos, con lo cual los universitarios podrán aportar conocimiento a teorías ecológicas, estéticas y sociales. 

 

Participación Institucional de la UNAM en la REPSA

Para lograr la aplicación de un enfoque académico, se requiere de la participación de diferentes dependencias universitarias. Algunos investigadores y estudiantes de los institutos de Geografía, Biología y Ecología, así como de las Facultades de Arquitectura y Ciencias, han manifestado interés en la REPSA para llevar a cabo distintos proyectos académicos. Sin embargo, es necesario generar un impulso institucional que conjunte esfuerzos académicos que permitan mejorar el manejo de la REPSA dentro de la Universidad. 

Es por esto que se invita a los miembros del comité técnico de la REPSA a involucrarse dentro del funcionamiento de la Reserva por medio de la promoción y participación de las actividades programadas para los siguientes años.  

Uno de los objetivos a nivel institucional será buscar financiamiento para la realización de actividades constantes de bajo costo que tendrán como objetivo principal la promoción de la REPSA. Por otro lado, se buscará generar fuentes de financiamiento para realizar investigación a dos niveles: 1) investigaciones que los académicos quieran generar a partir de preguntas científicas en sus áreas de trabajo y 2) las investigaciones que la REPSA necesita para la toma de decisiones sobre su manejo, conservación y restauración. 

 

Mantenimiento de la REPSA

Los programas de manejo y mantenimiento de la REPSA se pueden dividir en tres grandes grupos: 1) Seguridad (control de accesos, bardas perimetrales, prevención y control de incendios, mojoneras), 2) Restauración (jornadas de limpieza, eliminación de zonas de residuos, extracción de flora exótica y fauna feral, introducción de especies nativas) y 3) Relación con los vecinos de la REPSA (obras dentro de CU, rescate de flora y fauna dentro de los edificios, xerojardinería).  

Se debe continuar con la línea de acción de estos programas con el fin de extender su mantenimiento. Consecuentemente, uno de los objetivos del plan de trabajo bajo se centrará en conformar una serie de subcomités académicos que evalúen las acciones de mantenimiento y restauración más importantes. Estos subcomités buscarán generar y analizar variables ecológicas básicas. Así, fraccionando los numerosos asuntos que atañen a la administración de la Reserva, se podrán plantear estrategias claras que permitan optimar su manejo. Ejemplo de algunas cuestiones que los subcomités buscarán operar son: la evaluación de la reducción de los perros ferales, la situación de la flora introducida y exótica como los eucaliptos y el pasto kikuyo, la reintroducción de especies nativas (orquídea Bletia urbana o la zorra gris Urocyon cinereoargenteus), y la seguridad y prevención de incendios dentro de la REPSA.

Un objetivo derivado del anterior buscará evaluar la posibilidad de encontrar áreas para la rehabilitación de fauna nativa y reproducción de flora del Pedregal, lo cual permitirá contar con un banco de plantas para su reintroducción dentro de la REPSA además de impulsar la promoción de la xerojardinería dentro de la UNAM. Hasta el momento hay unas 23 dependencias que han presentado interés, sin embargo, es necesario impulsar un cambio de toda Ciudad Universitaria a este tipo de xerojadinería, ya que esto permitiría reducir el gasto de agua, promover corredores de plantas y animales, y acercar de manera directa a los universitarios con la naturaleza. 

 

La función de la Reserva a diferentes escalas

La valoración de los servicios ecosistémicos ha sido una herramienta que se ha utilizado para concienciar a diferentes sectores de la población acerca de los beneficios que un ecosistema trae a sus vidas. En muchas ocasiones, la estimación de dichos servicios ofrece un claro panorama de lo mucho que perderíamos en términos económicos, ambientales y culturales si no se invierte en la preservación del ambiente. Bajo esta premisa, es importante llevar a cabo una evaluación de los servicios ecosistémicos que la REPSA representa a diferentes escalas, tanto dentro de Ciudad Universitaria como lo que aporta a la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México.  

Al destacar la importancia paisajística, cultural y natural que estos espacios le brindan a la comunidad universitaria y a los habitantes de esta ciudad, se buscará el desarrollo de un sentido de pertenencia hacia la REPSA, haciendo que ésta forme parte de nuestra identidad como universitarios y como capitalinos.  

La REPSA es parte de un grupo de regiones conservadas al sur de la Ciudad de México que conforman un “collar” verde sureño por donde las plantas y animales pueden transitar y sobrevivir. Además, estas regiones brindan servicios ecosistémicos invaluables como la regulación de clima y la recarga de agua. La interacción ecosistémica entre estas regiones está claramente establecida, por lo que es importante generar una red administrativa entre ellas con el fin de promover su conservación. 

A escala regional, el objetivo será insertar a la REPSA dentro de este collar de Áreas Naturales Protegidas del Sur de la ciudad que están bajo el resguardo de diferentes instancias gubernamentales, civiles y académicas. Así, se buscará generar estudios a nivel de cuenca con el fin de contar con información geográfica sobre el papel de la REPSA en este sistema. Con ello se promoverá la generación de convenios con las instancias correspondientes para la creación una red de conservación de zonas protegidas en el sur de la Ciudad de México. 

Durante los últimos ocho años se ha recabado la experiencia y conocimiento necesarios para la elaboración de un plan de manejo que permita enfocar los esfuerzos en la conservación y restauración de la Reserva. Dentro de este plan debe considerarse la posibilidad de evaluar y estructurar la regionalización con el fin de comprender el funcionamiento de zonas prioritarias de conservación dentro de la REPSA. El trabajo que se realizará se llevará a cabo bajo el enfoque del papel de la REPSA dentro de la Ciudad de México. 

A escala local, el trabajo en la REPSA se debe basar en tres grandes objetivos: 1) La caracterización de la REPSA a partir de zonificaciones basadas en información de los expertos, 2) La generación de una base de datos que acompañe a la base bibliográfica existente y 3) La incorporación a la REPSA de zonas en CU que formarían parte de los corredores de biodiversidad. 

 

Difusión de la REPSA 

Una de las principales premisas de este plan de trabajo se basa en la idea de que un programa de conservación y restauración exitoso a largo plazo requiere forzosamente de la participación social. Para esto, es necesaria la sensibilización de la población, lo cual necesita reforzar la utilización de nuevas tecnologías, así como un programa intensivo de difusión y educación ambiental dentro y fuera de la UNAM. Por ello, uno de los objetivos más importantes dentro de la REPSA en términos de difusión buscará la apropiación de universitarios de la REPSA y e instancias académicas hermanas fuera de la UNAM. 

Dentro de la UNAM, se buscará intensificar la promoción del “Festival de los 30 años ¡Haciendo más que fiesta!”, esto por medio de actividades en cada una de las dependencias de Ciudad Universitaria dando a conocer los principales atributos y avances de la REPSA. Otro objetivo de esta área se basa en la creación de una campaña de especies bandera de la Reserva, en la cual se aprovechen las diferentes especies endémicas de la zona para sensibilizar a la comunidad universitaria acerca de la importancia de involucrarse en la protección de la Reserva. Otra forma de incluir a los universitarios es mediante un programa de recorridos dentro de la Reserva, por medio de los cuales puedan convivir con la naturaleza, aprender acerca de la biodiversidad que los rodea y puedan identificarla como parte de las instalaciones de su Universidad enorgulleciéndose de ella.  

Fuera de la UNAM, se incrementará el uso de medios de comunicación masiva tradicionales (como la radio y televisión) a la par que se emplean nuevas tecnologías (como las redes sociales) para difundir las actividades que hasta ahora se han realizado como talleres, cursos, pláticas y caminatas. 

Finalmente, es necesario llevar a cabo un Programa de monitoreo y evaluación de la opinión de los universitarios y capitalinos sobre la REPSA. De igual forma, es necesario evaluar de manera constante la efectividad de los actuales programas de difusión, ya que esto permitirá enfocar esfuerzos de manera más precisa. 

Trabajando bajo las líneas de acción descritas anteriormente, será posible generar metas específicas y evaluaciones constantes que permitan optimizar el manejo de una de las escasas “perlas verdes” con las que cuenta la Ciudad de México.

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